Lipoproteína(a): el riesgo cardiovascular que podés heredar

Una parte del riesgo cardiovascular puede estar relacionada con una característica heredada que se conoce mediante un análisis de sangre: la lipoproteína(a), también llamada Lp(a). Cuando está elevada, aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular por acumulación de placas en las arterias y de una forma de estrechamiento de la válvula aórtica asociada a depósitos de calcio.

Conocer su valor permite completar la evaluación cardiovascular y decidir si hace falta intensificar la prevención. La recomendación que recoge una revisión de la National Lipid Association publicada en 2026 es medirla al menos una vez en todos los adultos.

¿Qué es la lipoproteína (a) ?

La Lp(a) es una partícula que circula en la sangre y tiene similitudes con las partículas que transportan el colesterol LDL. Incluye una proteína adicional, la apolipoproteína(a), que le aporta características propias.

Su concentración depende principalmente de los genes que heredamos. Por eso, una persona puede tener Lp(a) elevada aunque mantenga hábitos saludables. El resultado debe interpretarse junto con los demás factores de riesgo y los antecedentes familiares.

¿Por qué conviene medirla ?

La Lp(a) aporta información útil para conocer mejor el riesgo cardiovascular y orientar el cuidado. Una concentración alta puede llevar al equipo de salud a recomendar una prevención más intensa, especialmente cuando ya existe enfermedad cardiovascular o hay otros factores de riesgo.

También puede ser importante para la familia. Si se detecta un valor elevado, se recomienda evaluar a los familiares de primer grado, como padres, hermanos e hijos. Esto cobra especial relevancia cuando hay antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular a edades tempranas, estrechamiento temprano de la válvula aórtica o hipercolesterolemia familiar.

¿Qué valores se consideran elevados ?

El resultado puede expresarse en nmol/L o en mg/dL. Estas son las categorías que presenta la revisión para orientar la interpretación:

Categoría

Si se informa en mg/dL

Baja

Menos de 30

Intermedia

Desde 30 hasta menos de 50

Alta

50 o más

La categoría se refiere al riesgo asociado a esta partícula. El riesgo cardiovascular de cada persona también depende de otros factores, por lo que el número aislado no determina todo el plan de cuidado. Conviene revisar el resultado en la unidad que informa el laboratorio con el profesional tratante.

Es necesario repetir el análisis

En muchas personas, una medición aporta información suficiente para orientar la evaluación. Sin embargo, el valor puede variar y a veces conviene repetirlo, especialmente si el resultado está en el rango intermedio.

El embarazo, la menopausia, las enfermedades renales, el hipotiroidismo no tratado, una enfermedad aguda y algunos medicamentos pueden modificar la concentración. El profesional puede considerar estas circunstancias al interpretar el análisis y decidir si hace falta una nueva medición.

¿Qué se puede hacer si está alta ?

La medida principal es cuidar el riesgo cardiovascular en su conjunto. Aunque los hábitos saludables no suelen disminuir de manera importante la Lp(a), sí ayudan a mejorar los resultados cardiovasculares. La alimentación saludable y la actividad física mantienen su valor preventivo.

El colesterol LDL sigue siendo un objetivo central del tratamiento. Según el riesgo de la persona, puede ser necesario iniciar o intensificar medicamentos para reducirlo. La decisión depende de la evaluación completa; tener Lp(a) elevada no implica que todas las personas deban recibir el mismo tratamiento.

Las estatinas siguen siendo útiles

Las estatinas no reducen la Lp(a) y pueden aumentarla ligeramente. Aun así, disminuyen el riesgo cardiovascular en personas con Lp(a) elevada. Ese pequeño aumento no es un motivo para evitarlas o suspenderlas cuando están indicadas.

Otros tratamientos pueden ayudar a reducir más el colesterol LDL. Algunos inhibidores de PCSK9 también bajan parcialmente la Lp(a), pero la revisión señala que no están aprobados específicamente para tratar su elevación. Su uso depende de la situación clínica y de los objetivos del tratamiento.

La aspirina no se indica automáticamente

La aspirina no disminuye la Lp(a). Algunos estudios sugieren un posible beneficio cardiovascular en determinados grupos con valores elevados, pero la evidencia todavía no permite recomendarla de rutina para prevenir un primer evento solo por este resultado. La decisión requiere valorar los beneficios y los riesgos de cada persona.

La niacina puede reducir la Lp(a), pero no se recomienda con este fin porque los ensayos citados no demostraron un beneficio cardiovascular global y el tratamiento puede producir efectos adversos.

¿Qué se sabe de los nuevos tratamientos ?

Se investigan medicamentos capaces de reducir mucho más la Lp(a), entre ellos pelacarsen, olpasiran, lepodisiran y muvalaplin. Algunos actúan sobre la producción de la proteína y otros sobre la formación de la partícula.

La pregunta decisiva es si esa reducción se traduce en menos eventos cardiovasculares. El artículo menciona un comunicado preliminar de septiembre de 2026 según el cual el ensayo de pelacarsen Lp(a)HORIZON no alcanzó su objetivo principal de reducir eventos frente a placebo. Los datos completos aún estaban pendientes en la publicación. Los otros tratamientos siguen en evaluación y sus resultados no pueden anticiparse.

En casos seleccionados existe la aféresis de lipoproteínas, un procedimiento que reduce estas partículas en la sangre. La revisión describe su indicación en Estados Unidos para determinadas personas con hipercolesterolemia familiar y enfermedad arterial; no es una opción de uso general para toda persona con Lp(a) alta.

¿Cuándo puede ser útil un especialista ?

La evaluación inicial puede realizarse en atención primaria. La guía citada plantea que valores de 200 nmol/L o más, o de 75 mg/dL o más, pueden requerir trabajo conjunto con un especialista en lípidos para ajustar el cuidado.

Conocer la Lp(a) ayuda a identificar un componente hereditario del riesgo y a tomar decisiones preventivas más informadas. Aunque su valor no cambie mucho con los hábitos, el control del colesterol LDL y de los demás factores modificables sigue ofreciendo una oportunidad concreta para cuidar la salud cardiovascular.

Fuente

Koschinsky ML, Ballantyne CM. Lipoprotein(a) Management Simplified: The National Lipid Association Lipid Simplified Series. Journal of Clinical Lipidology. 2026. DOI: 10.1016/j.jacl.2026.09.013. Versión anticipada Journal Pre-proof, aceptada el 18 de septiembre de 2026.

https://doi.org/10.1016/j.jacl.2026.09.013