Prediabetes: qué es, cómo se diagnostica y cómo prevenir la diabetes tipo 2

La prediabetes puede aparecer sin síntomas, pero detectarla a tiempo permite actuar. Conocé sus valores de glucosa, los factores de riesgo y las medidas que ayudan a prevenir la diabetes tipo 2.

Lo esencial sobre la prediabetes

  • La prediabetes significa que la glucosa está elevada, pero todavía no alcanza los criterios diagnósticos de diabetes.
  • Generalmente no provoca síntomas y se identifica mediante análisis de sangre.
  • No todas las personas con prediabetes desarrollarán diabetes tipo 2.
  • La actividad física, una alimentación saludable y el manejo del peso cuando corresponde pueden ayudar a prevenir o retrasar la aparición de diabetes.

¿Alguna vez te dijeron que tenés el azúcar un poco elevada, pero que todavía no es diabetes?

Esta situación puede corresponder a lo que conocemos como prediabetes, una alteración del metabolismo de la glucosa que indica un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

La prediabetes generalmente no produce síntomas y muchas personas descubren que la tienen al realizarse un análisis de sangre.

La buena noticia es que detectarla ofrece una oportunidad importante para actuar.

La prediabetes no significa que inevitablemente vayas a desarrollar diabetes. En muchas personas, los cambios de hábitos y el seguimiento adecuado permiten retrasar o prevenir su aparición.

¿Qué es la prediabetes?

La prediabetes es una condición en la que los niveles de glucosa en sangre están por encima de los valores considerados normales, pero todavía no alcanzan los criterios diagnósticos de diabetes.

La glucosa es una fuente fundamental de energía para nuestro organismo. Para utilizarla correctamente necesitamos la acción de la insulina, una hormona producida por el páncreas.

En muchas personas con prediabetes comienza a desarrollarse resistencia a la insulina, lo que significa que los tejidos del organismo responden menos a esta hormona.

Al principio, el páncreas puede compensar esta situación produciendo más insulina.

Sin embargo, cuando esa compensación resulta insuficiente, los niveles de glucosa comienzan a aumentar.

La prediabetes representa un estado de mayor riesgo metabólico, pero su evolución no es igual en todas las personas.

Algunas desarrollarán diabetes tipo 2, otras mantendrán valores similares durante años y otras pueden volver a tener niveles de glucosa por debajo de los umbrales de prediabetes.

¿Cómo se diagnostica la prediabetes?

La prediabetes se detecta mediante análisis de sangre.

Según la American Diabetes Association (ADA), existen tres pruebas principales que permiten identificarla en personas no embarazadas.

1. Glucemia en ayunas

Mide la concentración de glucosa en sangre después de un período de al menos ocho horas sin consumir calorías.

Una glucemia entre 100 y 125 mg/dL corresponde al rango de prediabetes según los criterios ADA.

2. Hemoglobina glucosilada (HbA1c)

La HbA1c permite estimar el nivel promedio de glucosa durante aproximadamente los últimos dos o tres meses.

No requiere ayuno.

Un resultado entre 5,7 % y 6,4 % se encuentra dentro del rango de prediabetes.

Sin embargo, algunas condiciones médicas pueden afectar la precisión de esta prueba.

3. Prueba de tolerancia oral a la glucosa

Esta prueba permite evaluar cómo responde el organismo después de consumir una solución que contiene una cantidad determinada de glucosa.

Se mide la glucemia en ayunas y nuevamente dos horas después de ingerir 75 gramos de glucosa.

Un resultado a las dos horas entre 140 y 199 mg/dL corresponde a una alteración de la tolerancia a la glucosa.

Tabla: valores de glucosa y prediabetes

PruebaRango de prediabetesGlucemia en ayunas100–125 mg/dLHemoglobina glucosilada (HbA1c)5,7–6,4 %Glucemia a las 2 horas de una prueba oral con 75 g de glucosa140–199 mg/dL

Los criterios corresponden a las recomendaciones ADA 2026 para personas no embarazadas.

No es necesario que las tres pruebas estén alteradas para identificar prediabetes.

La interpretación depende de la prueba utilizada y de la situación clínica de cada persona.

Importante: estos valores no deben utilizarse para realizar un autodiagnóstico sin evaluación médica.

¿La prediabetes produce síntomas?

Generalmente no.

La mayoría de las personas con prediabetes no presenta manifestaciones evidentes.

Es posible sentirse completamente bien y tener alteraciones de la glucosa.

Por esta razón, la detección depende principalmente de los controles médicos.

Si aparecen síntomas como sed excesiva, necesidad de orinar con mucha frecuencia o pérdida de peso involuntaria, es importante consultar para descartar diabetes u otras enfermedades.

¿Quiénes tienen mayor riesgo de prediabetes?

La prediabetes puede aparecer en diferentes etapas de la vida.

Su probabilidad aumenta cuando existen determinados factores de riesgo.

Entre los principales se encuentran:

  • Sobrepeso u obesidad, especialmente cuando existe acumulación de grasa abdominal.

  • Antecedentes familiares de diabetes tipo 2.

  • Actividad física insuficiente.

  • Edad avanzada.

  • Hipertensión arterial.

  • Alteraciones del colesterol o los triglicéridos.

  • Antecedentes de diabetes durante el embarazo.

  • Síndrome de ovario poliquístico.

  • Enfermedades relacionadas con resistencia a la insulina.

La presencia de varios factores aumenta la importancia de realizar controles.

Sin embargo, también puede existir prediabetes en personas que no presentan sobrepeso.

¿Qué posibilidades hay de desarrollar diabetes tipo 2?

La prediabetes aumenta el riesgo de progresión a diabetes tipo 2, pero no todas las personas presentan la misma probabilidad.

El riesgo depende de distintos factores, como el nivel de glucosa, la HbA1c, el peso corporal, la edad, los antecedentes familiares y otras condiciones metabólicas.

En general, cuanto más próximos se encuentran los valores a los umbrales diagnósticos de diabetes, mayor puede ser el riesgo.

Por ejemplo, una persona con HbA1c de 6,3 % puede presentar un riesgo mayor que otra con HbA1c de 5,7 %, aunque ambas se encuentren dentro del rango de prediabetes.

Por eso es importante evitar interpretar la prediabetes como una situación idéntica para todas las personas.

El seguimiento y las estrategias preventivas deben adaptarse al riesgo individual.

¿Se puede prevenir la diabetes tipo 2?

Sí. Existe evidencia científica sólida de que determinadas intervenciones pueden retrasar o prevenir la aparición de diabetes tipo 2 en personas con mayor riesgo.

Uno de los estudios más importantes fue el Diabetes Prevention Program (DPP), que evaluó los resultados de un programa intensivo de modificación de hábitos.

En este estudio, la intervención sobre alimentación, actividad física y peso corporal redujo aproximadamente un 58 % el riesgo relativo de desarrollar diabetes tipo 2 durante tres años, en comparación con el grupo de control.

Este resultado no significa que el riesgo desaparezca completamente, sino que puede reducirse de forma importante.

Las recomendaciones ADA 2026 mantienen las intervenciones sobre el estilo de vida como una estrategia fundamental de prevención.

¿Qué cambios ayudan a reducir el riesgo?

1. Realizar actividad física regularmente

La actividad física mejora la sensibilidad a la insulina y favorece la utilización de glucosa por los músculos.

No es necesario comenzar con entrenamientos intensos.

Caminar a paso ligero, andar en bicicleta, nadar o realizar otras actividades aeróbicas pueden ofrecer beneficios.

Una meta recomendada en programas de prevención es alcanzar al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada.

Esto equivale, por ejemplo, a caminar durante 30 minutos, cinco días a la semana.

También es conveniente incorporar ejercicios de fortalecimiento muscular adaptados a la edad y las capacidades de cada persona.

Lo importante es elegir actividades que puedan mantenerse en el tiempo.

2. Mejorar la alimentación

No existe una única dieta adecuada para todas las personas con prediabetes.

El objetivo es desarrollar un patrón alimentario saludable, suficiente en nutrientes y sostenible.

Entre las estrategias que pueden ayudar se encuentran:

  • Consumir verduras y frutas enteras regularmente.

  • Elegir alimentos ricos en fibra, como legumbres y cereales integrales.

  • Priorizar fuentes saludables de proteínas.

  • Preferir agua frente a bebidas azucaradas.

  • Reducir el consumo habitual de alimentos de baja calidad nutricional.

  • Adaptar las porciones a las necesidades individuales.

La ADA 2026 reconoce patrones alimentarios como la dieta mediterránea y los enfoques reducidos en carbohidratos, cuando están adecuadamente planificados, como opciones basadas en evidencia para prevenir diabetes tipo 2.

No es necesario eliminar todos los carbohidratos.

La calidad de los alimentos, las cantidades y la sostenibilidad de los cambios son aspectos importantes.

3. Reducir el exceso de peso cuando corresponda

En personas con sobrepeso u obesidad y riesgo elevado de diabetes, una reducción moderada del peso corporal puede producir beneficios metabólicos importantes.

Las recomendaciones ADA 2026 destacan programas de prevención orientados a conseguir y mantener una reducción de aproximadamente 5–7 % del peso inicial.

Por ejemplo, en una persona que pesa 90 kg, ese porcentaje representa una reducción aproximada de 4,5 a 6,3 kg.

No todas las personas necesitan bajar de peso.

El objetivo debe establecerse de manera individualizada, considerando la situación clínica, la composición corporal y las necesidades nutricionales.

4. Disminuir el tiempo sedentario

Además de realizar ejercicio, es recomendable evitar permanecer sentado durante períodos demasiado prolongados.

Levantarse, caminar unos minutos y realizar pausas activas puede contribuir a disminuir el tiempo de inactividad.

Estos pequeños cambios pueden incorporarse durante el trabajo, las tareas domésticas o el tiempo libre.

5. Cuidar el sueño y otros factores de salud

Un descanso adecuado forma parte del cuidado de la salud metabólica.

El sueño insuficiente y determinados trastornos del sueño se asocian con alteraciones metabólicas y mayor riesgo de diabetes.

También es importante evitar el tabaco y controlar la presión arterial y el colesterol.

La prevención de diabetes debe entenderse como parte de una estrategia integral de salud cardiovascular y metabólica.

¿Existen medicamentos para prevenir la diabetes?

Sí, aunque no todas las personas con prediabetes necesitan tratamiento farmacológico.

La metformina es el medicamento con mayor evidencia histórica para retrasar la aparición de diabetes tipo 2 en determinados grupos de alto riesgo.

Según la ADA 2026, puede considerarse especialmente en adultos con prediabetes que presentan características de mayor riesgo, como:

  • Edad entre 25 y 59 años.

  • Índice de masa corporal de 35 kg/m² o más.

  • Glucemia en ayunas de 110 mg/dL o más.

  • HbA1c de 6,0 % o más.

  • Antecedentes de diabetes gestacional.

Estos factores orientan la selección de pacientes, pero no significan que cualquier persona que presente uno de ellos deba comenzar metformina.

La decisión requiere evaluación médica individualizada.

Además, el uso prolongado de metformina puede asociarse con disminución de vitamina B12, por lo que puede ser necesario realizar controles periódicos en determinadas circunstancias.

Los cambios de hábitos siguen siendo una parte fundamental de la prevención, incluso cuando se indica medicación.

¿Cada cuánto tiempo debería controlar mi glucosa?

La ADA 2026 recomienda que las personas con prediabetes sean evaluadas para detectar progresión a diabetes al menos una vez al año.

La frecuencia puede aumentar según los valores de glucosa, la presencia de otros factores de riesgo y la situación clínica.

Durante los controles también puede ser conveniente evaluar la presión arterial, los lípidos, el peso, la salud cardiovascular y otras condiciones asociadas.

El objetivo no es solamente detectar diabetes, sino mejorar la salud metabólica general.

¿La prediabetes puede volver a valores normales?

Sí.

Algunas personas pueden volver a presentar resultados por debajo de los umbrales de prediabetes después de modificar sus hábitos o mejorar determinadas condiciones metabólicas.

Sin embargo, esto no significa que el riesgo futuro desaparezca completamente.

Los antecedentes y la predisposición metabólica pueden persistir.

Por eso, aunque los valores mejoren, es importante continuar con los hábitos saludables y los controles recomendados.

Lo que debés recordar

La prediabetes es una señal de mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, pero también representa una oportunidad para intervenir antes de que aparezca la enfermedad.

La actividad física, una alimentación saludable, el manejo del peso cuando corresponde y el seguimiento médico son estrategias respaldadas por evidencia científica.

No es necesario cambiar toda tu vida de un día para otro. Los cambios sostenibles, acompañados de controles adecuados, pueden marcar una diferencia importante.

En DeepMed queremos ayudarte a comprender tus resultados y tomar decisiones informadas para cuidar tu salud.

Fuentes científicas

  1. American Diabetes Association Professional Practice Committee for Diabetes. Diagnosis and Classification of Diabetes: Standards of Care in Diabetes—2026. Diabetes Care. 2026;49(Suppl. 1)–S49. DOI: 10.2337/dc26-S002.

  2. American Diabetes Association Professional Practice Committee for Diabetes. Prevention or Delay of Diabetes and Associated Comorbidities: Standards of Care in Diabetes—2026. Diabetes Care. 2026;49(Suppl. 1)–S60. DOI: 10.2337/dc26-S003.

  3. American Diabetes Association Professional Practice Committee for Diabetes. Facilitating Positive Health Behaviors and Well-being to Improve Health Outcomes: Standards of Care in Diabetes—2026. Diabetes Care. 2026;49(Suppl. 1). DOI: 10.2337/dc26-S005.

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