Dieta DASH: guía completa basada en evidencia para reducir la presión arterial y proteger el corazón

Dieta DASH: guía completa basada en evidencia para reducir la presión arterial y proteger el corazón

La hipertensión arterial continúa siendo uno de los principales factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, accidente cerebrovascular, insuficiencia renal y mortalidad prematura a nivel mundial.

En este contexto, las intervenciones sobre el estilo de vida —especialmente la alimentación— constituyen una herramienta terapéutica de primera línea.

Entre los patrones dietéticos con mayor respaldo científico destaca la dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension), diseñada específicamente para reducir la presión arterial y mejorar el perfil cardiometabólico.

Su eficacia ha sido demostrada en ensayos clínicos controlados, estudios poblacionales y recomendaciones de guías internacionales.

¿Qué es la dieta DASH?

La dieta DASH es un patrón alimentario equilibrado que:

•    Aumenta el consumo de frutas, verduras, granos integrales, legumbres, frutos secos y     lácteos bajos en grasa.

•    Prioriza proteínas magras como pescado, pollo sin piel y legumbres.

•    Reduce sodio, grasas saturadas, carnes rojas, azúcares añadidos y alimentos ultraprocesados.

Su objetivo principal es disminuir la presión arterial, aunque también mejora el riesgo cardiovascular global.

¿Por qué funciona? Mecanismos fisiológicos

La dieta DASH actúa por múltiples vías complementarias:

1. Menor sodio → menor presión arterial

Reducir el sodio disminuye la retención de líquidos y la resistencia vascular.

2. Más potasio, magnesio y calcio

Estos minerales favorecen la vasodilatación y la regulación del tono vascular.

3. Alta fibra y alimentos integrales

Mejoran el control de peso, la sensibilidad a la insulina y el perfil lipídico.

En conjunto, estos mecanismos explican su impacto clínico en hipertensión y riesgo cardiovascular.

Beneficios demostrados en estudios científicos

Reducción de la presión arterial

Menor riesgo cardiovascular

Una mayor adherencia al patrón DASH se asocia con:

• Menor incidencia de infarto de miocardio y accidente cerebrovascular

• Mejor perfil lipídico

• Reducción del riesgo cardiovascular global

Impacto metabólico

La dieta DASH también puede:

• Disminuir colesterol total y LDL

• Favorecer el control del peso corporal

• Reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2

¿Qué alimentos incluye la dieta DASH?

Verduras (4–5 porciones por día)

Ejemplos:

• Espinaca, lechuga, tomate, zanahoria

• Brócoli, coliflor, zapallo, boniato

• Sopas caseras sin sal agregada

Frutas (4–5 porciones por día)

Ejemplos:

• Manzana, pera, banana, naranja

• Frutos rojos, melón, uvas

Granos integrales (6–8 porciones por día)

Ejemplos:

• Avena, arroz integral, quinoa

• Pan y pasta integral

Lácteos bajos en grasa (2–3 porciones por día)

Ejemplos:

• Leche descremada

• Yogur natural

• Quesos magros bajos en sodio

Proteínas saludables

• Pescado 2–3 veces por semana

• Pollo o pavo sin piel

• Legumbres frecuentes (lentejas, garbanzos, porotos)

Grasas saludables

• Aceite de oliva o canola

• Palta

• Nueces y semillas

Alimentos a limitar (clave clínica)

Principales fuentes de sodio que conviene reducir:

• Embutidos

• Sopas instantáneas

• Snacks salados

• Cubitos de caldo

• Salsas industriales

• Quesos duros

Porciones orientativas (modelo 2.000 kcal)

• Granos: 6–8 porciones/día

• Verduras: 4–5 porciones/día

• Frutas: 4–5 porciones/día

• Lácteos bajos en grasa: 2–3 porciones/día

• Proteínas magras: hasta ~170 g/día en total

• Frutos secos/legumbres: 4–5 porciones por semana

Menú ejemplo de 7 días de dieta DASH

Día 1

Desayuno: avena con banana y leche descremada

Almuerzo: hummus con verduras y pan integral

Cena: pollo a la plancha con quinoa y ensalada

Snack: yogur natural y fruta

Día 2

Desayuno: fruta fresca con mantequilla de maní y lácteo descremado

Almuerzo: ensalada con pollo y pan integral

Cena: pescado al horno con arroz integral y verduras

Snack: nueces y mandarina

Día 3

Desayuno: tostadas integrales con palta

Almuerzo: lentejas con verduras

Cena: omelette de verduras con ensalada

Snack: zanahorias con hummus

Día 4

Desayuno: yogur descremado con avena y frutos rojos

Almuerzo: wrap integral de pollo y verduras

Cena: garbanzos salteados con quinoa

Snack: manzana con mantequilla de maní

Día 5

Desayuno: avena con manzana y canela

Almuerzo: ensalada con garbanzos y pan integral

Cena: pollo al horno con puré de boniato y brócoli

Snack: yogur y fruta

Día 6

Desayuno: licuado de fruta con yogur y avena

Almuerzo: arroz integral con porotos y ensalada

Cena: pescado con verduras y papa asada

Snack: frutos secos y uvas

Día 7

Desayuno: tostadas integrales con queso magro y fruta

Almuerzo: pollo con ensalada y quinoa

Cena: sopa casera de verduras con legumbres

Snack: bastones de verduras con hummus

Cómo implementarla en la vida real

Reducí el sodio de forma progresiva

El paladar se adapta en pocas semanas.

Cociná más en casa

La mayor parte del sodio proviene de alimentos procesados.

Usá sabor sin sal

Limón, ajo, pimienta, hierbas y especias.

Pensá en patrón, no en dieta rígida

La constancia a largo plazo es lo que reduce el riesgo cardiovascular.

Conclusión

La dieta DASH es una de las intervenciones nutricionales con mayor respaldo científico para:

• Reducir la presión arterial

• Disminuir el riesgo cardiovascular

• Mejorar el perfil metabólico

Se trata de un enfoque seguro, accesible y sostenible, fundamental dentro de la medicina preventiva moderna. Adoptarla no significa “hacer dieta”, sino cambiar la forma de comer para vivir más y mejor.

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