¿Una fotografía del ojo puede revelar tu riesgo cardiovascular?

Los ojos pueden ofrecer pistas sobre la salud del corazón

Una fotografía de la retina permite observar los pequeños vasos sanguíneos situados en el fondo del ojo. Esa imagen puede contener señales relacionadas con la salud vascular, más allá de las enfermedades propiamente oculares.

Un estudio publicado el 24 de octubre de 2026 en European Journal of Preventive Cardiology investigó si la inteligencia artificial podía analizar esas fotografías y complementar las herramientas habituales para estimar el riesgo cardiovascular.

¿Cómo se calcula normalmente el riesgo cardiovascular?

Para estimar la probabilidad de sufrir problemas cardiovasculares en los próximos años, los profesionales utilizan información como la edad, la presión arterial, el colesterol y el tabaquismo. Una de las herramientas europeas para hacerlo es SCORE2.

Estas estimaciones ayudan a decidir qué medidas preventivas convienen y cuándo podría ser apropiado indicar medicamentos para reducir el colesterol. Pero ninguna calculadora puede describir con absoluta precisión el futuro de una persona.

¿Qué investigaron los científicos?

Los investigadores analizaron datos de 40.672 participantes del UK Biobank, de entre 40 y 69 años, que no tenían diabetes y no utilizaban estatinas al comienzo.

Mediante fotografías de la retina y un modelo de inteligencia artificial, asignaron a cada persona una categoría de riesgo. Después compararon esa información con la estimación obtenida a través de SCORE2 y con los problemas cardiovasculares que aparecieron durante el seguimiento.

A lo largo de una mediana de diez años se registraron 914 eventos cardiovasculares ateroscleróticos.

¿Qué resultados encontraron?

Las personas clasificadas por la inteligencia artificial retinal en la categoría de riesgo muy alto tuvieron una mayor frecuencia posterior de eventos cardiovasculares que aquellas clasificadas en la categoría baja, incluso considerando el riesgo estimado por SCORE2.

La herramienta también modificó la categoría de riesgo de algunos participantes cerca de los umbrales utilizados para recomendar tratamiento con estatinas. Por ejemplo, identificó personas para quienes las herramientas habituales no indicaban ese tratamiento, pero cuya evolución posterior sugería un riesgo relativamente elevado.

Sin embargo, esta reclasificación fue modesta. Añadir el análisis retinal no produjo una mejoría global demostrada en la capacidad de discriminación del modelo ni en el beneficio clínico estimado para la toma de decisiones.

¿Significa que un examen ocular podrá predecir un infarto?

No. La fotografía de la retina no puede anunciar si una persona tendrá un infarto ni cuándo ocurrirá. El estudio examinó asociaciones entre categorías de riesgo y eventos cardiovasculares posteriores, no una capacidad de diagnóstico individual con certeza.

Tampoco demostró que indicar o evitar medicamentos basándose en la imagen del ojo mejore la salud. Esa pregunta requiere nuevos estudios clínicos.

¿Por qué es un avance interesante?

La retina puede fotografiarse de forma no invasiva. Si futuras investigaciones confirman su utilidad, esta tecnología podría añadir información en situaciones donde el riesgo estimado mediante los métodos habituales resulte incierto.

Los investigadores también encontraron que la información adicional parecía ser mayor en mujeres que en hombres. Es un resultado que merece investigación específica antes de proponer cambios en la atención médica.

¿Qué podemos hacer hoy para proteger el corazón?

Por ahora, la prevención cardiovascular sigue apoyándose en medidas conocidas: controlar la presión arterial, evaluar el colesterol según el riesgo individual, evitar el tabaco, mantener actividad física, cuidar la alimentación y consultar los antecedentes familiares.

Si un profesional recomienda tratamiento, no debe iniciarse ni suspenderse una estatina basándose en fotografías de retina o en herramientas digitales no validadas para uso clínico.

Lo importante

La inteligencia artificial aplicada a fotografías del ojo ofrece una posibilidad novedosa: descubrir señales de riesgo cardiovascular que no siempre se reflejan por completo en los factores tradicionales.

Pero el estudio muestra una mejora limitada al combinarla con SCORE2 y todavía no prueba que cambie favorablemente las decisiones o los resultados de los pacientes. Es un avance científico prometedor, no una prueba lista para reemplazar la evaluación cardiovascular de rutina.

Fuente científica

Retinal Artificial Intelligence Reclassifies SCORE2-Based Cardiovascular Risk Across the ESC/EAS Statin-Indication Boundary: A UK Biobank Prospective Cohort Study. European Journal of Preventive Cardiology. Publicado el 24 de octubre de 2026. DOI: 10.1093/eurjpc/zwag558.

https://doi.org/10.1093/eurjpc/zwag558

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